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Cómo organizar una zona de limpieza para el arenero

Organiza la pala, las bolsas y el tapete para que todo quede a mano al limpiar el arenero.

Un arenero cubierto con una abertura frontal sobre un piso de madera
Foto ilustrativa · FvS / Wikimedia Commons (redimensionada y recodificada) · Dominio público

Deja espacio alrededor del arenero

Puedes organizar los accesorios de limpieza sin mover el arenero. El programa Indoor Pet Initiative de la Universidad Estatal de Ohio recomienda un lugar tranquilo al que tu gato pueda llegar con facilidad. Antes de poner un recipiente o una canasta, comprueba que el paso siga libre para que tu gato pueda entrar y salir del arenero.

Ponte de pie o de rodillas donde sueles usar la pala. Deja espacio para moverla y sostener una bolsa abierta. Si el arenero está en un rincón estrecho, guarda los accesorios en un estante cercano.

Separa la pala de las bolsas

Deja la pala en una bandeja pequeña o en un soporte del que puedas sacarla con una mano. Guarda las bolsas sin usar aparte para poder sacar una sin mover la pala. Para probar el acomodo basta con una bandeja y una caja que ya tengas. No hace falta comprar un carrito.

Deja unas cuantas bolsas cerca del arenero y guarda el resto junto a la arena de repuesto. Si compartes el estante, pon una etiqueta en cada sitio para que todos sepan dónde va cada cosa.

Coloca el tapete donde puedas levantarlo

Si usas un tapete, ponlo plano donde tu gato suele pisar al salir. Deja un borde libre para levantarlo sin mover la caja ni la bandeja. Si tienes que quitar todo para recoger el tapete, prueba girarlo o usar uno más pequeño.

No llenes el espacio de cosas. Si ya tienes un cepillo y un recogedor cerca, déjalos donde están en vez de buscar sitio para otro juego. Junto al arenero, guarda solo lo que usas seguido.

Incorpora la limpieza a tu rutina diaria

Si usas arena aglomerante, el Centro de Salud Felina de Cornell recomienda retirar a diario los desechos y los grumos de arena. Aprovecha algo que ya haces todos los días, como cenar. Prepara una bolsa, recoge los desechos con la pala y vuelve a dejarla en su soporte. Si ves arena suelta en el tapete, levántalo y vacíalo antes de volver a colocarlo.

Cuando abras el último rollo, anota las bolsas en la lista de compras. Después de unos días, fíjate si todavía tienes que ir a buscar algo. Cambia eso de lugar antes de agregar otro recipiente.

Fuentes